Agua oxigenada para limpiar la ducha: esto dicen los expertos
Bienestar

Agua oxigenada para limpiar la ducha: esto dicen los expertos

Globo 98.9hace 16h

El agua oxigenada puede remover jabón, manchas y moho en azulejos, juntas y mamparas, según organismos como la OMS, la EPA y los CDC.

Acción oxidante como base del efecto limpiador

El peróxido de hidrógeno, conocido como agua oxigenada, figura entre los desinfectantes de uso doméstico e institucional reconocidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La EPA de Estados Unidos registra productos con este compuesto para tareas de saneamiento. Su capacidad desinfectante se explica por su acción oxidante, que altera componentes de bacterias, hongos y otros microorganismos.

Las guías sanitarias coinciden en que una solución al 3% puede utilizarse sobre superficies duras, siempre que se respete un tiempo de contacto suficiente antes del cepillado y el enjuague. La OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que la eficacia de un desinfectante depende del uso correcto, la concentración y el tiempo de permanencia sobre la superficie.

Pasos recomendados para limpiar la ducha

El procedimiento básico que describen las fuentes consultadas consta de cuatro etapas:

Paso Indicación
1 Aplicar el líquido sobre las superficies de la ducha
2 Dejar reposar el tiempo necesario
3 Frotar con cepillo no abrasivo o paño de microfibra, con atención en bordes y juntas
4 Retirar restos con agua tibia y secar con toalla limpia para reducir marcas de agua

La EPA y los CDC distinguen entre limpiar y desinfectar. Primero debe removerse la materia visible, ya que la suciedad puede interferir con la acción química del producto. El enjuague con agua tibia facilita la eliminación de residuos desprendidos, aunque la temperatura no reemplaza la acción del compuesto.

Técnicas adicionales para zonas con mayor acumulación

En áreas con película jabonosa persistente o manchas en juntas, puede aplicarse bicarbonato de sodio sobre la zona ya tratada con peróxido de hidrógeno para favorecer el desprendimiento del residuo. Asimismo, colocar algodón o papel absorbente humedecido con el producto sobre juntas o selladores con moho durante 30 a 60 minutos antes del cepillado puede mejorar el resultado.

La EPA advierte que la limpieza de superficies no porosas puede exigir fricción manual y secado completo, dado que la humedad persistente favorece la reaparición del problema. Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) subraya la importancia de mantener ambientes limpios, secos y ventilados para limitar la proliferación de hongos en espacios húmedos.

Limitaciones del producto y precauciones de uso

La EPA y los CDC recomiendan revisar las indicaciones del envase, usar ventilación adecuada y evitar mezclas improvisadas entre productos químicos de limpieza. El peróxido de hidrógeno no debe aplicarse sin verificar su compatibilidad con cada material.

No toda mancha o deterioro responde igual al compuesto. El moho profundo en materiales porosos, el desgaste de selladores o la suciedad acumulada durante períodos prolongados pueden requerir otras intervenciones o el recambio de partes. El producto puede contribuir a la higiene y a la remoción de residuos visibles, pero no sustituye el mantenimiento regular ni corrige daños estructurales del material.

¡Escucha la estación!98.9 FM