Bicarbonato en el inodoro: para qué sirve y qué no puede hacer
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Bicarbonato en el inodoro: para qué sirve y qué no puede hacer

Globo 98.9hace 12h

El bicarbonato de sodio reduce olores y afloja suciedad superficial alrededor del inodoro, pero no reemplaza la desinfección con productos aprobados, según especialistas e instituciones de salud.

Acción desodorizante con respaldo científico limitado

El bicarbonato de sodio es una sustancia alcalina suave que actúa como abrasivo leve y desodorizante. La National Library of Medicine de Estados Unidos lo describe como agente alcalinizante y desodorizante, propiedades que explican su presencia en productos domésticos para neutralizar olores en zonas húmedas.

Un estudio indexado en PubMed, la base de datos de los National Institutes of Health, registró que el bicarbonato redujo cerca del 70% del olor en residuos almacenados bajo condiciones de prueba. Los autores del estudio aclaran que esa evidencia no se refiere específicamente al baño, aunque ofrece una referencia técnica sobre su comportamiento frente a olores en espacios cerrados.

Efecto mecánico en cerámica y porcelana

El American Cleaning Institute define a los abrasivos como ingredientes que ayudan a desprender suciedad por fricción, y a los desodorizantes como componentes orientados a remover o enmascarar olores. En superficies de cerámica o porcelana, el bicarbonato puede colaborar en la remoción de manchas leves o restos adheridos sin la agresividad de otros compuestos.

Por esa razón, algunas rutinas domésticas incluyen el polvo en el contorno del inodoro, en la base exterior o en sectores donde se acumulan salpicaduras. Su aplicación en esas zonas busca simplificar la limpieza cotidiana, no sustituir una desinfección formal.

Lo que los CDC y el NHS advierten sobre desinfección

Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos recomiendan primero retirar la suciedad visible con jabón o detergente y luego aplicar desinfectantes adecuados según las instrucciones del fabricante. La institución también advierte que nunca debe mezclarse lavandina con amoníaco ni con otros limpiadores, ya que esa combinación puede liberar vapores peligrosos.

Esa orientación coincide con documentos del sistema NHS del Reino Unido, que indican que para la limpieza de baños expuestos a patógenos se deben priorizar detergentes y desinfectantes compatibles con la superficie. Asimismo, el NHS remarca la necesidad de ventilar el ambiente, usar guantes y evitar mezclas químicas por el riesgo de gases irritantes.

Límites claros como agente antimicrobiano

El bicarbonato no elimina por sí solo virus, bacterias u hongos con el nivel de eficacia que exige una desinfección sanitaria. Un análisis técnico recogido en la literatura científica señala que compuestos como el bicarbonato presentan límites claros como agentes antimicrobianos, sobre todo frente a estándares de higiene más exigentes.

Si se aplica en exceso y se humedece, el polvo puede formar una pasta que deja residuos blancos en juntas o rincones. Si se combina con ácidos o con lavandina sin criterio técnico, el resultado puede ser ineficaz o riesgoso, precisaron los CDC.

Profesionales de higiene recomiendan espolvorearlo en pequeñas cantidades en la zona externa, dejarlo actuar un lapso breve, frotar con cepillo o paño y retirar los restos antes de aplicar un desinfectante apto para baño.

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