Dos exempleadas de Julio Iglesias interpusieron una nueva querella en España tras el archivo de su denuncia inicial de 2021 por falta de jurisdicción.
ONG respalda nueva querella con cargos ampliados
La ONG Women’s Link anunció este viernes la presentación de la querella por parte de Rebeca y Laura —nombres ficticios—, quienes aseguran que Julio Iglesias las sometió a acoso y agresiones sexuales continuas, condiciones laborales forzadas y trato degradante.
La organización considera que los hechos podrían constituir delitos de trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre, delitos contra la libertad e indemnidad sexual, lesiones, trato degradante y violación de derechos laborales.
Hechos denunciados ocurrieron en República Dominicana y Bahamas
Las afectadas —una exempleada del hogar y una fisioterapeuta— relataron que las agresiones ocurrieron en 2021, cuando el cantante tenía 77 años, en propiedades que posee en República Dominicana y Bahamas. Una de ellas indicó que estaban obligadas a someterse a revisiones ginecológicas, pruebas de embarazo y exámenes de enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH.
La primera denuncia, presentada ante la Fiscalía española en enero, fue archivada al determinarse que no existía un vínculo relevante con España y que los tribunales carecían de jurisdicción para actuar.
Women’s Link exige que el caso sea investigado
Jovana Ríos, directora ejecutiva de Women’s Link, y Estefanny Molina, directora adjunta y de estrategias globales, señalaron a EFE que esperan que la querella sea admitida e investigada, y que envíe “un mensaje claro de que todas las personas tienen derecho a garantías de acceso a justicia”.
Ambas directivas subrayaron que el archivo fiscal no implica que los hechos hayan sido juzgados ni que exista una decisión judicial definitiva sobre el fondo del asunto, y calificaron los hechos de “tan graves” como para merecer una investigación formal.
Asimismo, advirtieron que miles de trabajadoras remuneradas del hogar en América Latina, el Caribe y Europa podrían enfrentar situaciones similares, en un sector que describieron como “profundamente feminizado, racializado y precarizado”.
Desde que se conoció la denuncia original, Julio Iglesias negó las acusaciones, y sus abogados calificaron el proceso como un “linchamiento público”.





