¡Espectacular! La última sesión fotográfica de Marilyn Monroe en 1962
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¡Espectacular! La última sesión fotográfica de Marilyn Monroe en 1962

Globo 98.9hace 8h

El fotógrafo Lawrence Schiller reveló cómo Monroe controló su imagen hasta el final: revisó negativos, usó tijeras y decidió qué fotos podían publicarse.

Monroe eligió qué imágenes sobrevivían

La sesión tuvo lugar en 1962 durante el rodaje de Something’s Got to Give, donde Monroe posó en una piscina dentro del set. Tras la sesión, ambos se reunieron en una farmacia de Sunset Boulevard para revisar los negativos.

Schiller relató que la actriz utilizó unas tijeras para recortar parte del material y eliminar las tomas que no deseaba conservar. Pese a ello, el fotógrafo precisó que “no hubo una sola foto que ella destruyera que yo hubiera publicado”.

El intercambio antes de entrar al agua

Antes de la sesión, Monroe planteó una hipótesis que marcaría el tono del trabajo: “¿Qué pasaría si me tirara a la piscina con mi traje de baño, como dicen, pero saliera desnuda?”, le preguntó a Schiller.

Él respondió: “Ya eres una mujer famosa. Pero si tomo esas fotos, me harás famoso a mí”. Monroe replicó de inmediato: “No seas tan engreído, Larry. Podría despedirte en dos segundos”.

Nadie capturó su verdadera esencia, según Schiller

El fotógrafo, quien tenía 25 años cuando trabajó con la estrella, señaló que Monroe mostraba una actitud variable durante las sesiones, entre momentos de concentración profesional y otros de aparente distancia emocional.

Schiller aseveró que ningún fotógrafo logró capturar a Monroe tal como era. “Lo que capturaron fue lo que ella quería que capturaran. Quería ser el chapoteo en el agua conmigo. Quería ser el sueño en medio de la noche con Cecil Beaton. En resumen: ella controlaba la cámara”, expresó.

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