¿Por qué los gatos hace afuera del arenero?
Bienestar

¿Por qué los gatos hace afuera del arenero?

Globo 98.9hace 10h

Las infecciones urinarias, el estrés crónico y un arenero sucio o mal ubicado son las razones más frecuentes por las que un gato hace sus necesidades fuera de la caja.

El dolor y la enfermedad, primera causa a descartar

Según el Centro de Salud Felina de la Universidad Cornell, cualquier condición que interfiera con la micción o defecación normal lleva al gato a buscar un lugar alternativo. Las infecciones urinarias generan dolor al orinar y hacen que el animal asocie el arenero con una experiencia negativa. La cistitis idiopática felina (CIF), vinculada directamente al estrés, puede derivar en bloqueos urinarios potencialmente mortales.

Asimismo, los cálculos vesicales, la enfermedad renal, el hipertiroidismo y la diabetes mellitus aumentan la sed y la frecuencia urinaria, lo que puede impedir que el gato llegue a la caja a tiempo. En animales mayores, la artritis y el deterioro cognitivo reducen la capacidad de desplazarse hasta el arenero. Por ello, ante cualquier cambio repentino en los hábitos de eliminación, la consulta veterinaria es el primer paso obligado.

El estrés, un factor difícil de detectar

International Cat Care distingue entre estrés agudo y crónico. El agudo es más reconocible: el animal se congela, adopta postura tensa, las pupilas se dilatan y las orejas se aplanan. El crónico, en cambio, se instala de forma gradual y sus señales suelen pasar desapercibidas durante semanas o meses.

PetMD detalla que entre las señales de estrés crónico se encuentran el sobreaseo compulsivo hasta generar zonas sin pelo, la agresividad o el escondite prolongado, cambios en el apetito, mayor vocalización y reducción del juego. Los desencadenantes más habituales son la llegada de un bebé, una mudanza, la incorporación de una nueva mascota o cambios en la rutina diaria.

La Blue Cross agrega que el estrés crónico puede derivar en problemas físicos concretos como cistitis, diarrea y deterioro de la condición general del animal. Ante su sospecha, el veterinario puede recomendar feromonas sintéticas —como las de la marca Feliway— y enriquecer el entorno con perchas elevadas, rascadores, juguetes interactivos y rutinas estables.

Ubicación, cantidad y limpieza del arenero

Humane Colorado señala que la caja debe estar en un lugar accesible y con privacidad, pero no tan escondido que el gato se sienta atrapado. Los espacios junto a electrodomésticos ruidosos como lavarropas o secadoras generan asociaciones negativas. Además, el arenero debe colocarse lejos del comedero y el bebedero, ya que los gatos tienen el instinto de no eliminar cerca de donde comen.

La regla estándar de PetMD y Humane World establece una caja por gato más una adicional: un gato requiere dos areneros; dos gatos, tres. En hogares de más de un nivel debe haber al menos una caja por piso, y con más de una salida posible si hay otros animales que puedan bloquear el acceso.

Respecto a la limpieza, la guía de Purina establece que los sólidos deben retirarse a diario. La arena de arcilla no aglutinante requiere cambio completo dos veces por semana; la aglutinante puede reemplazarse cada dos o tres semanas con limpieza diaria. La RSPCA recomienda lavar la caja con jabón suave, sin amoníaco ni productos de olor intenso. La profundidad ideal de la arena es de 7 u 8 centímetros.

Tipos de arena y cómo cambiar de producto

El mercado ofrece cuatro grandes categorías de arena para gato, con diferencias en absorción, polvo y textura:

Tipo Características
Arcilla aglutinante La más popular. Forma grumos compactos fáciles de retirar; puede generar polvo.
Arcilla no aglutinante Absorbe humedad sin grumos; requiere cambios más frecuentes y es la más económica.
Sílice o cristales Muy absorbente, poco polvo y larga duración; textura gruesa que no agrada a todos los felinos.
Origen vegetal (maíz, trigo, papel, madera, tofu) Baja en polvo y biodegradable; las de papel son ideales para gatitos o gatos con patas sensibles.

Hill’s Pet precisa que al cambiar de tipo de arena debe hacerse de forma gradual: mezclar una porción pequeña del nuevo producto con el anterior e ir aumentando la proporción durante 7 a 10 días, ya que un cambio abrupto puede ser suficiente para que el gato rechace el arenero por completo.

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