Por qué tu perro come pasto y cuándo es una señal de alerta
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Por qué tu perro come pasto y cuándo es una señal de alerta

Globo 98.9hace 8h

Comer pasto es un comportamiento frecuente en perros que, según especialistas, en la mayoría de los casos no representa un problema de salud y puede tener múltiples explicaciones.

No siempre indica una deficiencia nutricional

Una de las creencias más extendidas sostiene que los perros ingieren césped porque su dieta es incompleta o carece de ciertos nutrientes. Sin embargo, los expertos señalan que esta hipótesis no tiene respaldo concluyente, ya que un perro puede comer pasto incluso cuando recibe una alimentación equilibrada.

Otras explicaciones apuntan al comportamiento: algunos perros consumen césped por curiosidad, aburrimiento o falta de estímulos, especialmente cuando pasan largos periodos en jardines o parques. Además, se ha planteado que masticar podría reducir el estrés al favorecer la liberación de endorfinas, sustancias vinculadas con el bienestar.

Vínculo con molestias digestivas y raíces evolutivas

En determinados casos, el consumo de pasto se asocia con molestias digestivas. Algunos perros vomitan poco después de ingerir césped, lo que ha llevado a considerar que podrían intentar inducirse el vómito para expulsar alimentos u objetos que les generan malestar.

Asimismo, los especialistas proponen una explicación evolutiva: los antepasados salvajes de los perros, como lobos y zorros, consumían presas completas, incluido el contenido vegetal de sus estómagos e intestinos. Algunas especies también incorporan frutos y otros materiales vegetales a su dieta, lo que sugiere que ingerir pasto de forma ocasional podría responder a un instinto heredado. Por su parte, la fibra presente en las plantas podría favorecer el proceso digestivo.

Señales que requieren atención veterinaria

Cuando esta conducta ocurre de forma ocasional se considera normal, pero si es repetitiva o se acompaña de vómitos persistentes, los especialistas recomiendan consultar al veterinario. También advierten sobre el riesgo de intoxicación si el animal consume plantas tóxicas o césped tratado con fertilizantes y pesticidas.

Los expertos aconsejan buscar atención veterinaria si el perro comienza a ingerir grandes cantidades de pasto de forma repentina, presenta vómitos continuos, cambios de comportamiento o signos de obstrucción o dificultad para respirar. Mantener al día los controles veterinarios y los programas de desparasitación sigue siendo una de las principales recomendaciones para detectar oportunamente cualquier alteración.

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