El personaje virtual creado por Emmanuel Altamirano y Esteban Molina nació como hobby, debutó en el Obelisco y su primer video alcanzó diez millones de reproducciones.
De experimento a fenómeno con millones de vistas
Cacho es un influencer generado con inteligencia artificial que surgió como proyecto experimental de Emmanuel Altamirano y Esteban Molina, dos creativos con años de experiencia en redes sociales. El personaje debutó en diciembre durante los festejos de fin de año en el Obelisco y su primer video superó los diez millones de reproducciones. Desde entonces, acumula cientos de miles de seguidores en distintas plataformas.
Altamirano explicó que la idea nació ante la frustración de ver propuestas rechazadas por las marcas. “Dijimos: ‘¿Y si aprovechamos las herramientas que hay? Ya conocemos el desarrollo y empezamos a crear algo como hobby, para jugar, para hacer humor diferente, algo más disruptivo'”, señaló el creador en declaraciones a Infobae Al Amanecer.
Un equipo humano detrás de cada video
Altamirano desmitificó la idea de que trabajar con IA se reduce a escribir un texto y esperar resultados. “En realidad hay un equipo atrás, hay una parte creativa, hay guionistas. Cuando se necesita trabajar en un proyecto más largo o cuando funcionamos a nivel publicitario, siempre hay una agencia publicitaria atrás que nos contrata”, precisó. El equipo hoy incluye a Esteban Molina y a Katy, descrita por Altamirano como “una chica muy talentosa en la parte creativa”.
El conocimiento cinematográfico también juega un papel central. “En el caso de Esteban, estudió cine y a la hora de realizar un trabajo con inteligencia artificial, es muy importante el conocimiento cinematográfico para poder darle ritmo y visualidad a los planos. Iluminación también. Hay muchos factores que influyen a la hora de realizar correctamente un prompt”, detalló Altamirano.
Programas de hasta 600 dólares mensuales por resultado
En cuanto a los recursos técnicos, Altamirano indicó que con una computadora básica y una placa de video se puede comenzar, pero que la producción profesional exige inversión mayor. “Para este tipo de animación, sí son programas que te puede llegar a costar prácticamente más de quinientos, seiscientos dólares un solo programa al mes. Usamos diversos programas, no es uno solo”, advirtió.
La estética del personaje es deliberadamente imperfecta. “No queríamos algo que visualmente se vea lindo, porque el desafío de las redes no es crear algo lindo. Es crear algo visual disruptivo. Tiene esa capa que inclusive se ve media musgosa, verde en los videos. Siempre”, explicó el creador. Altamirano también reconoció que el humor del personaje “es picante” y tiene un componente de humor negro.
Marcas que no saben que contratan IA
La apuesta por el realismo llegó a tal punto que varias empresas desconocen la naturaleza del contenido que reciben. “Hay muchas marcas con las que hemos colaborado que no saben que somos nosotros. Y la publicidad está realizada con inteligencia artificial”, expresó Altamirano. El equipo también trabaja con ODP y con lo que describió como “el programa más visto de la televisión argentina”.
El sitio web cacho.ai reúne los trabajos realizados para marcas y proyectos culturales, incluyendo colaboraciones con obras teatrales.
Audiencia en México y propuestas desde otros países
La conexión con el público se explica, según Altamirano, por la universalidad del personaje. “Todos tenemos un amigo Cacho, un mecánico Cacho, un plomero Cacho, todos conocemos un Cacho”, sostuvo. La audiencia se extendió más allá de Argentina: “Hemos llegado incluso a posicionarnos en México. Es muy mixto”, agregó.
Asimismo, el equipo confirmó haber recibido propuestas para desarrollar personajes similares en otros países y para ampliar el ecosistema digital del influencer. La producción de contenido se guía por el seguimiento constante de tendencias: “Somos de leer muchísimas noticias y consumir mucho los medios de noticias. Nos fijamos la tendencia para dónde puede ir y tratamos de anticiparla”, detalló Altamirano.





