Cruzar las piernas: qué dicen los estudios sobre este acto para tu salud
Bienestar

Cruzar las piernas: qué dicen los estudios sobre este acto para tu salud

Globo 98.9hace 13h

La Clínica Mayo, Harvard y la AHA coinciden en que cruzar las piernas ocasionalmente no causa várices, pero sí puede elevar la presión arterial hasta 10 mmHg.

Sin evidencia de que cause várices

La Clínica Mayo y la Harvard Medical School concuerdan en que cruzar las piernas no es una causa directa de las várices. Estas se desarrollan principalmente por factores hereditarios, hormonales, el envejecimiento y el deterioro de las válvulas venosas. Según ambas instituciones, no existe evidencia de que adoptar esta postura ocasionalmente provoque insuficiencia venosa crónica.

Sin embargo, la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) advierte que la postura puede agravar los síntomas en personas que ya presentan várices o tienen predisposición a enfermedad venosa. La compresión temporal de venas en la zona posterior de la rodilla puede dificultar momentáneamente el retorno de sangre al corazón. Algunas personas pueden experimentar pesadez, hormigueo, hinchazón o cansancio en las piernas tras mantener esta postura durante largos periodos.

Impacto temporal en la presión arterial

Uno de los efectos mejor documentados es el aumento transitorio de la presión arterial. La Asociación Americana del Corazón (AHA) señala que cruzar las piernas durante una medición puede elevar la presión sistólica entre 7 y 10 mmHg. Este incremento no indica que la persona padezca hipertensión, pero sí puede alterar los resultados de una evaluación médica.

Por esa razón, la AHA recomienda mantener ambos pies apoyados sobre el suelo, la espalda recta y el brazo a la altura del corazón al momento de la toma de presión arterial. La compresión mecánica que genera la postura sobre vasos sanguíneos y tejidos blandos puede ralentizar temporalmente el flujo, aunque el organismo suele compensarlo con rapidez en personas sanas.

Tensión muscular y postura

Especialistas citados por Harvard Medical School indican que mantener repetidamente una misma postura puede generar tensiones temporales en la pelvis, caderas y zona lumbar. No existen pruebas concluyentes de que cruzar las piernas provoque daños permanentes en la columna, pero sí puede contribuir a molestias cuando se combina con jornadas prolongadas de sedentarismo.

Algunas investigaciones han observado cambios posturales temporales en personas que acostumbran cruzar siempre la misma pierna, aunque estos efectos suelen revertirse al modificar los hábitos de movimiento. Los especialistas recomiendan levantarse cada 20 o 30 minutos y alternar posturas durante la jornada.

En personas con várices, hipertensión, antecedentes de trombosis o problemas musculoesqueléticos, mantener ambos pies apoyados en el suelo puede resultar una alternativa más favorable para reducir molestias y favorecer la circulación.

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