Harry y Meghan, la pareja real, abandonará Estados Unidos antes de fin de mes para instalarse en una residencia privada cerca de Londres, con sus hijos ya matriculados en un colegio inglés.
Mudanza confirmada antes de que termine el mes
Varios medios internacionales, entre ellos The Telegraph y la BBC, confirmaron este miércoles que el príncipe Harry y Meghan Markle planean dejar Estados Unidos antes de fin de mes. Se instalarán en una residencia privada no real ubicada en las afueras de Londres. Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, ya estarían matriculados en un colegio para iniciar clases en septiembre.
Pese al traslado, los duques de Sussex conservarán su casa en California y su residencia de vacaciones en Portugal. Su nuevo hogar en Gran Bretaña será una propiedad privada, no vinculada a la familia real.
El rey Carlos III recibiría la noticia con agrado
Según los medios citados, el rey Carlos III estaría satisfecho con el regreso, ya que le permitirá ver más a su familia de manera personal. Sin embargo, precisaron que el estatus de Harry y Meghan como simples particulares no cambiará.
El comentarista real Richard Fitzwilliams calificó la llegada de los duques como “un acontecimiento extraordinario”. Agregó, sin embargo, que su primera impresión es que “no lo lograron en Estados Unidos” y que “básicamente fracasaron en convertirse en figuras relevantes en Hollywood”.
Un almuerzo en Highgrove marcó el acercamiento
El pasado mes de julio, Harry viajó a Highgrove para un almuerzo privado con su padre, el rey Carlos III. Fue la primera vez en casi cuatro años que el monarca pudo ver a sus dos nietos. Desde entonces, los medios comenzaron a reportar una mejora en la relación entre padre e hijo.
El propio príncipe declaró: “No tiene sentido seguir peleando, la vida es preciosa”. Además, había expresado su deseo de que sus hijos pudieran conocer el país en el que él nació y creció.
Frogmore Cottage quedó atrás desde 2023
Antes de mudarse a Estados Unidos, la pareja residía en Frogmore Cottage, propiedad que la reina Isabel II les había cedido en 2019. Tras su salida del país, no les fue renovado el derecho a ocupar la vivienda y en 2023 les solicitaron que la desocuparan por completo. La residencia fue entregada posteriormente al príncipe Andrés, hermano menor del rey Carlos III.





