El eclipse, visible desde América, Europa y Medio Oriente, se extendió por más de cinco horas durante la noche del 27 y madrugada del 28 de agosto de 2026.
América, el continente con mejor vista del eclipse
América fue el continente más favorecido durante el eclipse lunar parcial: en toda su extensión, desde el norte hasta el sur, la Luna estuvo sobre el horizonte durante todo el fenómeno. Ciudades como Ciudad Juárez, Kansas City, San Diego, El Alto y la Ciudad de México registraron imágenes del evento desde distintos ángulos y escenarios urbanos.


En la Ciudad de México, la Luna fue fotografiada mientras entraba en la umbra de la Tierra, con el Palacio de Bellas Artes como fondo. En San Diego, California, un avión comercial despegó durante el inicio del eclipse, con la Luna de color rojo sangre saliendo en el horizonte.

Europa y Medio Oriente también registraron el fenómeno
Desde Europa, la ciudad de Roma ofreció una de las imágenes más llamativas: la Luna ocultándose detrás del Coliseo durante el eclipse parcial. En Varsovia, Polonia, la luna llena —también conocida como la Luna del Esturión— fue captada entre los rascacielos de la ciudad.

En Medio Oriente, el eclipse fue fotografiado desde la ciudad costera israelí de Netanya, donde se registró la fase penumbral inicial. En Washington, la Luna fue visible a través de las nubes detrás del Monumento a Washington.


Condiciones atmosféricas definieron el color rojizo
La intensidad del color rojo que adquirió la Luna dependió de las condiciones atmosféricas durante el fenómeno. Según las imágenes registradas, la presencia de polvo o nubes provocó que el satélite se viera más oscuro y rojizo en distintos puntos del planeta.

Los eclipses lunares pueden clasificarse en penumbrales, parciales o totales, según la parte de la sombra terrestre que cubra la Luna. El fenómeno del 27 de agosto fue de tipo parcial y se prolongó por más de cinco horas.





