La isla Mackinac, en Michigan, tiene 600 habitantes, veta los vehículos motorizados desde finales del siglo XIX y recibe 1,2 millones de turistas al año.
Un caballo por cada habitante en verano
Con apenas 3,8 kilómetros cuadrados de superficie, la isla Mackinac opera cada verano con alrededor de 600 caballos que cubren tareas como recolección de residuos, distribución de mercaderías y entrega de paquetes. Incluso empresas de mensajería utilizan carruajes tirados por caballos para sus operaciones. Las bicicletas completan el esquema de movilidad: la isla cuenta con cerca de 1.500 unidades de alquiler.
Durante el invierno, cuando baja la actividad turística y las conexiones con el continente se reducen, entre 20 y 30 caballos permanecen en la isla para mantener los servicios esenciales.

La contraexplosión que cambió el transporte para siempre
Según la tradición local, la prohibición de vehículos motorizados nació después de que un automóvil provocara una contraexplosión en 1898 y asustara a los caballos que circulaban por la zona. Dos años después, la restricción se extendió a toda la isla y se mantiene vigente hasta hoy. Esto contrasta con la identidad del estado de Michigan, considerado históricamente la cuna de fabricantes como Ford, General Motors y Chrysler.
Más de un millón de visitantes llegan en ferri
De acuerdo con un reportaje de BBC Mundo, cerca de 1,2 millones de personas arriban cada año a Mackinac mediante ferris que parten desde Mackinaw City y St. Ignace. Los visitantes recorren más de 110 kilómetros de senderos y buscan un entorno libre del ruido del tránsito. Entre los atractivos principales figura Arch Rock, una formación natural de piedra caliza de aproximadamente 15 metros de ancho.

Historia indígena preservada en un museo inaugurado en 2021
La isla posee una profunda relevancia para los pueblos anishnaabe, con hallazgos arqueológicos que indican presencia indígena en la zona desde hace miles de años. En 2021 se inauguró el Museo Nativo Americano de la Isla Mackinac, orientado a acercar a residentes y visitantes a la historia de los pueblos originarios de la región.
Según recogió la BBC, el sonido predominante en las calles de Mackinac no proviene de motores, sino del paso de los caballos sobre el pavimento.





