La mexicana confesó que a los 30 años dos mujeres le aplicaron la sustancia con fines estéticos, dejándola con secuelas físicas y emocionales graves.
Un procedimiento que cambió su vida
Lyn May, vedette mexicana de 73 años, reveló en una entrevista con Nayo Escobar que dos mujeres le inyectaron aceite de cocina en los pómulos cuando tenía 30 años, bajo la promesa de mejorar su apariencia. “Sucedió que cuando era joven, llegan dos señoras y me dicen: ‘Ay, te vamos a hacer unos pómulos muy bonitos’. Uno es joven y dice, ‘pues, órale'”, recordó.
La artista describió las consecuencias del procedimiento con una sola palabra: “terrible”. Los daños físicos la obligaron a someterse a múltiples intervenciones médicas para intentar reconstruir su rostro.

Pensó en quitarse la vida
Las secuelas la llevaron a un punto crítico emocionalmente. “Hubo un momento en que quería suicidarme cuando vi cómo me dejaron, yo dije, ‘me voy a suicidar, no me quiero ver más en un espejo'”, confesó May durante la entrevista.
Sin embargo, indicó que la orientación de su madre y la atención de varios médicos la ayudaron a salir adelante. “Me dio muchos consejos. Y luego empecé a ir a médicos y me sacaron de todo eso, y todavía falta. Sigo hacia adelante y voy a seguir hasta que me muera”, agregó.

Seis décadas de carrera como respaldo
La vedette señaló que el apoyo de su público fue clave durante esa etapa. “Si vieras cómo me acepta el público, cómo me aplaude, cómo me gritan. Me quiere mucho la gente porque saben lo que he pasado, es una vida muy larga, 60 años de carrera”, precisó.
Al respecto, May aprovechó su experiencia para enviar un mensaje a mujeres jóvenes que consideran operarse. “Les aconsejaría que no se hicieran nada. Una jovencita no necesita nada, es bella. Lo más natural es lo más bonito”, concluyó.





