Expertos advierten que la tos seca persistente y la falta de aire pueden ser señales tempranas de fibrosis pulmonar, enfermedad que suele confundirse con asma, bronquitis o neumonía.
Síntomas confundidos con otras enfermedades
La demora en el diagnóstico de la fibrosis pulmonar, de entre uno y dos años en promedio, se asocia con mayor carga de enfermedad y menor sobrevida, según advirtió Juan Ignacio Enghelmayer, neumonólogo especializado en enfermedades pulmonares intersticiales del Hospital de Clínicas. Durante ese período, las personas pueden recibir tratamientos para asma, bronquitis o neumonía, o atribuir la pérdida de resistencia física a la edad, el sedentarismo o el tabaquismo.
“No es normal que falte el aire a ninguna edad”, indicó Enghelmayer. Aunque la enfermedad es más frecuente a partir de los 60 años, el especialista aclaró que el síntoma no debe considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento. Una persona que empieza a sentir falta de aire ante esfuerzos que antes toleraba, o que presenta tos seca persistente, debería consultar a un médico.
Señales físicas que orientan la sospecha clínica
Durante el examen físico, uno de los indicios más orientadores son los rales crepitantes tipo velcro: ruidos pulmonares anormales, similares al sonido del velcro de unas zapatillas o una mochila, que el profesional escucha con el estetoscopio cuando el paciente inhala. La baja saturación de oxígeno medida con un oxímetro o la coloración azulada de los dedos también pueden ser señales de alarma.
El estudio que suele aportar información decisiva es la tomografía computada de alta resolución, que permite observar alteraciones en el tejido pulmonar. A partir de esos resultados, los especialistas analizan la historia clínica, los antecedentes, los estudios funcionales respiratorios y otros indicadores para definir si existe una enfermedad pulmonar intersticial y de qué tipo.
Tres grupos de causas que deben descartarse
Antes de clasificar un caso como fibrosis pulmonar idiopática —cuya causa se desconoce—, Enghelmayer señaló que es necesario descartar tres grupos principales: enfermedades autoinmunes, que pueden investigarse con signos clínicos y análisis de anticuerpos; la inhalación de contaminantes o partículas ambientales; y el uso de determinados fármacos. “Dos personas pueden consultar por síntomas similares, pero la causa, la evolución y el abordaje que requieren pueden ser diferentes”, precisó.
La artritis reumatoidea y la esclerosis sistémica se encuentran entre los cuadros autoinmunes que pueden comprometer el pulmón, incluso antes de que la persona identifique síntomas respiratorios. Fabiana Montoya, jefa del Servicio de Reumatología del Hospital Ramos Mejía, señaló que todos los pacientes con esclerosis sistémica deben ser evaluados por posible compromiso pulmonar desde el momento del diagnóstico.
El 35% sin síntomas ya tiene daño pulmonar extenso
Montoya advirtió que la ausencia de tos o dificultad respiratoria no descarta la enfermedad. Según resultados de una cohorte argentina en la que participó —que será publicada en la revista Medicina—, el 35% de los pacientes con enfermedad pulmonar intersticial asociada a autoinmunidad no tenía síntomas respiratorios. Entre ese grupo, el 40% presentaba compromiso extenso en la tomografía.
“No hay que esperar los síntomas para ir a buscar el compromiso pulmonar intersticial en las enfermedades autoinmunes”, sostuvo la reumatóloga. La evaluación combina tomografía computada de tórax de alta resolución con pruebas funcionales respiratorias como la espirometría y la difusión de monóxido de carbono. En los primeros años tras el diagnóstico de esclerosis sistémica, estos estudios funcionales pueden repetirse tres o cuatro veces al año.
Acceso desigual según lugar de residencia
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria estima, a partir de datos internacionales, que podría haber entre 6.000 y 12.000 personas con fibrosis pulmonar idiopática en el país, aunque no existe un registro epidemiológico consolidado. Para las organizaciones de pacientes, el problema no termina con el diagnóstico.
Vanesa Brizuela, referente de la Asociación de Fibrosis Pulmonar Idiopática Argentina, señaló que el acceso a estudios, especialistas, rehabilitación respiratoria y cobertura de prestaciones varía según el lugar de residencia, con diferencias más marcadas fuera de los grandes centros urbanos. “No siempre hay acceso a los estudios necesarios o a tomografías realizadas con los protocolos adecuados”, indicó.
Cuándo consultar de urgencia
Los tratamientos antifibróticos disponibles buscan desacelerar la pérdida de función pulmonar, aunque no revierten la cicatrización ya producida. Enghelmayer precisó que la falta de aire requiere atención urgente si aparece ante esfuerzos mínimos o en reposo, o si se intensifica en pocas horas o días.
“Si el paciente está acostumbrado a que le falte el aire ante determinados esfuerzos y en pocas horas o en pocos días hay un aumento de esa falta de aire ante menores esfuerzos, también debería ser una situación de consulta urgente”, explicó el especialista.





