El tribunal penal del Distrito Oeste de Seúl celebró el 20 de julio la vista oral contra el restaurante Evett por violar la Ley de Saneamiento Alimentario. La fiscalía pide un año de cárcel para su representante legal.
Fiscalía pide prisión y multa millonaria
La acusación solicitó un año de cárcel para la representante legal de la empresa operadora del restaurante Evett, identificada únicamente por su apellido Kim, y una multa de 20 millones de wones —aproximadamente 13.500 dólares— para la sociedad mercantil.
El establecimiento, ubicado en el distrito de Gangnam, fue fundado por el chef australiano Joseph Lidgerwood y su esposa coreana, Ginny Kim. Lidgerwood, quien figura como chef propietario, participó en el programa culinario de Netflix Culinary Class Wars.
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Restaurante | Evett |
| Ubicación | Distrito de Gangnam, Seúl, Corea del Sur |
| Fundadores | Joseph Lidgerwood y Ginny Kim |
| Acusada | Representante legal (apellido Kim) |
| Pena solicitada | Un año de prisión para la representante; multa de 20 millones de wones para la empresa |
| Delito | Violación a la Ley de Saneamiento Alimentario |
| Tribunal | Tribunal Penal del Distrito Oeste de Seúl |
| Fecha de vista oral | 20 de julio |
| Fecha de sentencia | 2 de septiembre |
Casi cuatro años sirviendo un ingrediente prohibido
Según la investigación, entre abril de 2021 y noviembre de 2024 el restaurante importó dos variedades de hormigas secas desde Estados Unidos y Tailandia mediante envíos de correo internacional. Las hormigas se incorporaron como guarnición en un sorbete de sikhye —bebida dulce tradicional a base de arroz fermentado— y se sirvieron hasta enero de 2025.
El plato se vendió en más de 12.200 ocasiones, con ingresos totales de aproximadamente 120 millones de wones, unos 81.000 dólares. Cada ración incluía entre tres y cinco hormigas dispuestas para aportar acidez. Los investigadores calcularon que se utilizaron en total unas 49.000 hormigas, cifra que la defensa impugnó.
Metales pesados hasta 55 veces por encima del límite
Las autoridades sanitarias determinaron que las hormigas empleadas contenían concentraciones de metales pesados hasta 55 veces superiores a las registradas en los insectos aprobados para el consumo. La legislación surcoreana autoriza únicamente diez especies de insectos comestibles —entre ellos saltamontes, escarabajos y grillos—, y las hormigas no figuran en esa lista.
El restaurante tampoco solicitó la aprobación temporal que la normativa prevé para ingredientes no autorizados, un proceso que exige pruebas de toxicidad, valor nutricional y condiciones higiénicas de producción. La fiscalía señaló la gravedad del caso por la duración prolongada de las infracciones y por la magnitud del exceso de metales pesados detectado.
La defensa cuestiona el impacto real del ingrediente
El abogado defensor argumentó que solo alrededor del 60% de los clientes optó por recibir las hormigas, y que quienes las rechazaban contaban con alternativas como vinagre fermentado y flores comestibles. Señaló además que el plato era uno solo dentro de un menú degustación de 15 tiempos.
La defensa también alegó que Evett obtuvo su primera estrella Michelin antes de incorporar las hormigas al menú, y que la segunda le fue concedida tras retirarlas. “El éxito del restaurante no provino de las hormigas”, sostuvo el letrado, quien añadió que restaurantes de Dinamarca, Gran Bretaña y Australia también emplean este insecto como ingrediente.
Los acusados reconocieron ante el juez que no verificaron con suficiente rigor la normativa local y se comprometieron a revisar los requisitos legales de cada ingrediente antes de utilizarlo.
El caso salió a la luz después de que funcionarios del Ministerio de Seguridad Alimentaria y Farmacéutica de Corea del Sur detectaran reseñas de clientes en blogs y redes sociales con fotografías que mostraban hormigas sobre los platos. La difusión se amplió tras la emisión de Culinary Class Wars en Netflix, lo que incrementó el escrutinio público sobre el establecimiento.





