¿Qué signos en mi salud indican que estoy consumiendo demasiada sal?
Bienestar

¿Qué signos en mi salud indican que estoy consumiendo demasiada sal?

Globo 98.9•hace 10h

La OMS fija el límite en 2.000 mg de sal diarios, pero el consumo promedio mundial lo duplica. El exceso se asocia a 1.7 millones de muertes anuales por enfermedades cardiovasculares.

El sodio que no viene del salero

Más del 70 % del sodio que ingieren las personas proviene de alimentos procesados y preparados, no del salero. Entre los productos con mayor contenido se encuentran panes, embutidos, sopas, salsas y botanas, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicados por SuMédico.

La OMS establece un máximo de 2,000 miligramos de sodio diarios, equivalentes a 5 gramos de sal o aproximadamente una cucharadita. La organización advierte que el consumo excesivo de este mineral contribuye a alrededor de 1.7 millones de muertes anuales por enfermedades cardiovasculares.

Sed, hinchazón y dolor de cabeza, las primeras alertas

Una alimentación alta en sodio puede alterar el equilibrio entre sal y agua en el organismo. Como respuesta, el cerebro activa la sensación de sed, por lo que sentir necesidad frecuente de beber agua, especialmente tras consumir comidas procesadas o de restaurante, puede indicar una ingesta elevada de sodio.

El exceso de este mineral también puede provocar retención de líquidos, que se manifiesta con hinchazón en manos, pies o rostro. Una señal descrita es notar los anillos más ajustados sin que haya aumento de peso.

Asimismo, el consumo elevado de sodio se ha relacionado con mayor probabilidad de sufrir cefaleas. Una investigación citada por la fuente señala que quienes consumen 3,500 miligramos diarios tienen casi un tercio más de probabilidad de presentar dolores de cabeza frente a quienes ingieren 1,500 miligramos.

Riñones y concentración también se ven afectados

Los riñones participan en la eliminación del sodio que el cuerpo no necesita, proceso que requiere agua y puede incrementar la producción de orina. Por ello, orinar con mayor frecuencia de lo habitual sin haber aumentado el consumo de líquidos puede coincidir con una ingesta elevada de sodio.

La dificultad para mantener la concentración es otra señal mencionada. El exceso de sodio puede favorecer una deshidratación leve que afecta funciones como la atención, la memoria, el razonamiento y el tiempo de reacción.

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