Chiquis Rivera mandó instalar el 31 de octubre un altar floral en el cementerio All Souls Cemetery de Long Beach, California, donde reposan los restos de su madre.
Arcos de flores y mariposas monarca como sello del homenaje
El arreglo incluye dos arcos elaborados con flores de cempasúchil naranja, una gran fotografía de la cantante enmarcada sobre la lápida y figuras de mariposas monarca distribuidas entre los arreglos. La estructura central está coronada por una cruz en la parte superior.
Las mariposas monarca fueron incorporadas como referencia directa al tema musical Mariposa de Barrio, que da nombre a uno de los discos más conocidos de la intérprete. El video que Chiquis compartió en Instagram fue musicalizado precisamente con esa canción.
“La ofrenda que le mandé hacer a mi mamá, con todo mi amor”, escribió Chiquis Rivera al publicar el clip en su cuenta de Instagram.
Invitación abierta a los fans en Long Beach
Tras publicar las imágenes, la hija mayor de la cantante extendió una invitación pública a los seguidores. “Los invito con mucho cariño a que vayan a visitarla en All Souls Cemetery, en Long Beach. Gracias por el amor que siempre le brindan y por mantener viva su memoria”, escribió.
El cementerio se ubica en el 4400 de Cherry Ave., en Long Beach, California. Quienes acudan pueden tomarse fotografías junto a la instalación floral y dejar sus propios recuerdos en honor a la intérprete.
El montaje estuvo a cargo del taller Isabel Creations, al que Chiquis reconoció públicamente. La hija mayor de la cantante no detalló el costo ni el tiempo de elaboración del altar.
Jenni Rivera murió en 2012 en un accidente de aviación
Jenni Rivera falleció el 9 de diciembre de 2012 en un accidente de avión en el municipio de Iturbide, Nuevo León, minutos después de despegar del Aeropuerto Internacional de Monterrey con destino a Toluca. Viajaba en un Learjet 25 con matrícula N345MC junto con seis personas más. No hubo sobrevivientes.
El informe de la Dirección General de Aeronáutica Civil de México, cerrado en diciembre de 2014, no logró establecer una causa definitiva. El director de aviación civil de ese entonces, Gilberto López Meyer, sostuvo que los resultados no eran concluyentes.
Sin embargo, el reporte documentó varias irregularidades en la operación de la aeronave:
- Edad y licencias de los pilotos: el piloto al mando tenía 78 años, por encima del límite permitido; el copiloto, de 21 años, no contaba con licencia válida para ese tipo de avión.
- Antigüedad del avión: la aeronave tenía más de 40 años, registros de mantenimiento cuestionados y un accidente previo en 2005.
- Fallas reportadas: tripulaciones anteriores señalaron que el avión volaba “desalineado” y presentaba vibraciones; la empresa propietaria no permitía anotar estas fallas en la bitácora.
- Pérdida de control en ascenso: los radares registraron cambios súbitos de velocidad y altitud al cruzar los 28,000 pies, lo que derivó en una caída casi vertical a velocidad superior a la máxima operativa.
Investigación limitada por la destrucción de las cajas negras
La investigación se vio limitada porque la grabadora de datos de vuelo quedó destruida por el impacto y la caja negra de voz de cabina nunca se encontró. Una hipótesis apuntó a una falla en el estabilizador horizontal, pero la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos (NTSB) no halló evidencia de daño previo y cuestionó esa conclusión.
En 2017, el abogado de la cantante dio a conocer un informe de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), realizado en colaboración con autoridades mexicanas, que atribuyó el accidente a la fatiga de un tornillo del sistema de estabilización horizontal, resultado de lubricación insuficiente que provocó desgaste y trasroscado.
El reporte oficial mexicano describió el siniestro como resultado de una cadena de errores y omisiones —desde licencias irregulares hasta fallas de mantenimiento— más que de un único factor comprobado.





