La combinación de cáscara de papa y bicarbonato de sodio permite retirar el óxido de ollas y sartenes metálicas sin químicos agresivos ni vinagre, según publicó el medio El Cronista.
Por qué funciona esta combinación
El bicarbonato de sodio actúa como agente limpiador con efecto abrasivo, mientras que la cáscara de papa contiene ácido oxálico, un compuesto natural que contribuye a disolver la capa de óxido adherida al metal.
La acción conjunta de ambos ingredientes ayuda a aflojar las manchas de corrosión sin dañar la superficie del utensilio. Por ello, se recomienda especialmente para recuperar piezas de hierro o acero expuestas a la humedad y al uso frecuente.
Pasos para aplicar el método
El procedimiento consiste en espolvorear bicarbonato de sodio sobre la superficie oxidada y colocar encima una cáscara de papa. Si el tamaño del objeto lo permite, también puede introducirse en una papa cortada para mantener el contacto directo con la zona afectada.
Tras dejar actuar la mezcla durante toda la noche, se recomienda cepillar el objeto bajo agua corriente para retirar los restos de óxido. En casos de corrosión más persistente, el proceso puede repetirse hasta obtener el resultado deseado.
Cómo evitar que el óxido reaparezca
Una vez finalizada la limpieza, es importante secar completamente el utensilio para reducir la posibilidad de que el óxido vuelva a formarse. Como protección adicional, puede aplicarse una capa fina de aceite vegetal en la superficie interior y exterior.
Asimismo, se aconseja almacenar las sartenes en un lugar seco y bien ventilado. Si se apilan varias piezas, se recomienda colocar una hoja de papel o un protector entre ellas para evitar rayaduras.





