Los hombres se excitan más rápido, pero no sienten más deseo
Bienestar

Los hombres se excitan más rápido, pero no sienten más deseo

Globo 98.9hace 7h

Un urólogo y una sexóloga explican que la velocidad de excitación masculina responde a biología, cultura y neurología, no a mayor intensidad del deseo.

Respuesta masculina más rápida no equivale a más placer

El urólogo Francisco Fonseca, miembro de las Sociedades Brasileña, Americana y Europea de Urología, sostiene que los hombres presentan un deseo sexual más frecuente y una respuesta más inmediata, especialmente ante estímulos visuales. Sin embargo, la sexóloga Claudia Petry advierte que esa rapidez no implica mayor intensidad.

“Los hombres se excitan más rápido y de forma más visible, lo cual es diferente de ‘más’. Las mujeres lo sienten con la misma intensidad, pero su deseo tiende a ser reactivo: surge tras un roce, un cierto ambiente o una conversación”, indicó Petry.

El cerebro, las hormonas y los estímulos como factores clave

Fonseca explica que la excitación sexual depende de la interacción entre el cerebro, las hormonas y distintos estímulos sensoriales. Investigaciones con resonancia magnética funcional muestran que las imágenes eróticas activan regiones cerebrales vinculadas al placer, la motivación y la recompensa, provocando una rápida liberación de dopamina.

El urólogo también destaca que la testosterona cumple un papel central en el deseo masculino, aunque factores como el estrés, la ansiedad, la depresión o ciertos medicamentos pueden disminuir la libido. Asimismo, señala que el cerebro puede activar la respuesta eréctil incluso antes del contacto físico, a través de una vía neuronal que conecta pensamientos, imágenes y fantasías con los centros nerviosos responsables de la erección.

La cultura define cómo se vive y expresa el deseo

Para Petry, las diferencias entre hombres y mujeres no pueden entenderse únicamente desde la biología. Afirma que la educación y los mensajes sociales condicionan la forma en que cada persona expresa el deseo.

“Los chicos crecen escuchando que la lujuria es un trofeo. Las chicas crecen escuchando que es un pecado. Cuando se educa a una mitad de la humanidad para celebrar el deseo y a la otra para avergonzarse de él, el resultado no es naturaleza. Es adoctrinamiento”, explicó la sexóloga.

Anatomía visible versus respuestas internas igualmente intensas

Fonseca sostiene que el pene posee una alta concentración de terminaciones nerviosas y que la estimulación táctil favorece los reflejos neurológicos que mantienen la erección e intensifican el placer. Por su parte, Petry aclara que las mujeres también experimentan cambios físicos intensos durante la excitación, como la lubricación y la erección del clítoris, aunque estas respuestas son menos visibles.

“Una erección es una señal imposible de ignorar. La mujer experimenta reacciones tan intensas como la lubricación o la erección del clítoris, pero todo es discreto e interno”, argumentó Petry. La sexóloga también señala que existe un aspecto emocional de la excitación masculina que suele ignorarse: sentirse deseado.

“El deseo no es un destino de género”, precisó Petry, al indicar que cuando se habla de que los hombres se excitan con más facilidad, se alude a hormonas, configuración cerebral y cultura, no a una esencia masculina.

¡Escucha la estación!98.9 FM