Veterinarios responden las dudas más comunes sobre la salud canina
Bienestar

Veterinarios responden las dudas más comunes sobre la salud canina

Globo 98.9hace 12h

Especialistas explican cómo detectar sobrepeso, qué enfermedades provoca y cómo alimentar correctamente a estos animales.

Sobrepeso y obesidad: cómo detectarlos en casa

El doctor Juan Atilio Di Paolo, veterinario y asesor técnico de Royal Canin, precisó que un perro tiene sobrepeso cuando supera entre un 10% y un 20% su peso ideal, y obesidad cuando ese exceso alcanza entre un 20% y un 30%. Una señal clínica accesible para el tutor es intentar palpar las costillas del animal: si no se sienten a través de la piel, el pelaje y el tejido corporal, el perro presenta exceso de peso.

Di Paolo detalló que la raza, la genética, la edad, el sexo, el estilo de vida, la alimentación y la castración son factores que influyen en la predisposición al sobrepeso. Agregó que los problemas de conducta relacionados con la comida y el comportamiento del propio tutor frente a la alimentación también pueden afectar de forma significativa el peso del animal.

Enfermedades asociadas al exceso de peso

Un perro con sobrepeso enfrenta mayor riesgo de problemas cardiovasculares y respiratorios, diabetes, reducción de la inmunidad y mayor probabilidad de infecciones. Asimismo, puede desarrollar afecciones osteoarticulares como la artritis, presentar predisposición a cálculos urinarios y ver reducida su esperanza de vida.

A nivel interno, la grasa acumulada se infiltra en órganos como el hígado y reduce su eficacia. Además, puede cubrir los órganos, ejercer presión sobre ellos y, en el caso de un perro obeso, aumentar la presión sobre las arterias, lo que eleva la probabilidad de enfermedad cardiovascular.

El círculo entre el daño articular y la inactividad

El especialista explicó que a medida que el perro aumenta de peso, sus articulaciones comienzan a sufrir porque no están diseñadas para soportar ese exceso. Esto genera un círculo en el que el animal evita el ejercicio porque le resulta incómodo o doloroso, pero mantiene la misma dieta, lo que provoca que continúe subiendo de peso.

Como consecuencia, aumenta la presión y el dolor sobre las articulaciones, disminuye el deseo de moverse del animal y se reduce aún más su gasto de energía.

Qué hacer para revertir el problema

Di Paolo señaló que el primer paso es acudir al veterinario para que identifique si el animal tiene sobrepeso y determine las medidas a seguir. En casa, es fundamental que los tutores sigan un programa estricto de alimentación, eviten golosinas y restos de comida, y vigilen el peso del animal de manera constante.

El especialista indicó que dividir la ración diaria en al menos dos comidas, en lugar de una sola porción grande, contribuye a optimizar la forma en que el perro procesa y utiliza los nutrientes, y facilita un mejor control sobre la tendencia a comer antes de lo necesario. Para evitar la conducta de mendigar alimento, recomendó alimentar al animal siempre a la misma hora, en el mismo plato y en el mismo lugar.

Seguridad, nutrición y adecuación: las tres preguntas al elegir un alimento

Di Paolo planteó tres preguntas clave al momento de seleccionar el alimento de un perro o gato: si es seguro, si es nutritivo y si es apropiado para ese animal en particular. Sobre la seguridad, indicó que factores como el lugar de fabricación, la calidad de las materias primas, la validación de proveedores y el control de calidad influyen directamente.

El experto diferenció entre nutrientes e ingredientes: los nutrientes son los componentes funcionales que el organismo necesita, como proteínas, carbohidratos, lípidos, vitaminas, minerales y agua; mientras que los ingredientes son las materias primas que sirven de fuente para obtenerlos. Precisó que los animales necesitan nutrientes y no ingredientes específicos, por lo que si un alimento es completo y balanceado, no es necesario agregar suplementos minerales o vitamínicos.

Al respecto, señaló que para determinar cuál es la dieta adecuada deben considerarse la especie, la etapa de vida, la talla, el estado reproductivo y el estado de salud. En el caso de dietas caseras, un veterinario especializado en nutrición debe formular el plan y supervisar al animal con controles dos veces al año y análisis de sangre.

Los snacks no deben superar el 10% de la dieta diaria

Di Paolo confirmó que los perros y gatos pueden recibir snacks o premios de forma controlada, siempre que no representen más del 10% de la ingesta calórica diaria. Algunos alimentos para humanos, como ciertas frutas o verduras, pueden utilizarse, pero siempre con la autorización previa del veterinario.

El especialista advirtió que algunos alimentos y sustancias que consumen los humanos pueden resultar tóxicos para perros y gatos y, en muchos casos, provocarles daños graves.

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