La curcumina, compuesto activo de la cúrcuma, reduce el colesterol, adelgaza la sangre y protege arterias, según portales especializados en salud.
Curcumina, el compuesto detrás de los beneficios
La cúrcuma, miembro de la familia Zingiberaceae junto al jengibre, contiene un compuesto activo llamado curcumina, responsable de sus efectos positivos en el organismo. Según el portal Medical News Today, actúa como antioxidante y antiinflamatorio con beneficios directos sobre el corazón.
De acuerdo con estudios citados en ese mismo sitio, la curcumina puede ayudar a adelgazar la sangre, reducir el colesterol LDL y los triglicéridos, y prevenir el estrechamiento de las arterias. “Esto puede ofrecer una capa protectora contra diferentes problemas cardiovasculares. Además, puede ayudar a reducir los efectos secundarios de diferentes tipos de daño cardíaco”, señala el portal.
Protección celular y menor estrés oxidativo
La Universidad Abierta Interamericana indicó que el consumo de cúrcuma protege las células del corazón y los vasos sanguíneos, y contribuye a combatir el estrés oxidativo. Por su parte, el sitio Healthline destacó sus propiedades antiinflamatorias, utilizadas también para tratar enfermedades intestinales, psoriasis y aterosclerosis.
Asimismo, Johns Hopkins Medicine precisó que mezclar esta especia con pimienta negra mejora la capacidad del cuerpo para absorber la curcumina, aumentando su biodisponibilidad hasta en un 2,000%.
Consumo excesivo puede generar efectos adversos
A pesar de sus beneficios, los expertos recomiendan consumirla con moderación. En exceso, puede provocar diarrea, heces amarillas, erupción cutánea, náuseas y dolores de cabeza, según la misma fuente.
Los especialistas consideran que la curcumina es segura en términos generales; sin embargo, aún no existe suficiente investigación para determinar si su consumo diario en forma de té resulta seguro o dañino a largo plazo.





