Expertos de universidades de Nueva York, Ohio y Florida alertan que consumir fibra y proteína en exceso por tendencias de redes sociales puede causar daños digestivos.
El “maxxing” es una tendencia que circula en plataformas digitales donde influencers de la generación Z y millennials promueven el consumo masivo de nutrientes específicos para transformar la salud. Tras el auge del “proteinmaxxing”, centrado en la reparación de tejidos y el sistema inmune, la fibra dietética se posicionó como la protagonista del año. Sus defensores aseguran que ingerir grandes cantidades de semillas de chía y avena garantiza mayor saciedad y regularidad intestinal.
El movimiento ha captado la atención de empresas como PepsiCo y Nestlé, que ya ajustan sus líneas de productos para responder a esta demanda. Según la consultora Bain & Company, casi la mitad de los consumidores en mercados clave como Estados Unidos están involucrados en este tipo de tendencias. Ramón Laguarta, presidente ejecutivo de PepsiCo, llegó a proyectar que “la fibra será la próxima proteína”.
Cuatro de cada diez jóvenes buscan mejorar su salud intestinal
Encuestas de GlobalData indican que el 40 % de la generación Z y el 45 % de los millennials buscan activamente mejorar su salud intestinal. Las nutricionistas Andrea Glenn, de la Universidad de Nueva York, y Samanta Snashall, de la Universidad Estatal de Ohio, coinciden en que la fibra ha estado históricamente infravalorada. Sin embargo, ambas advierten que la mentalidad de “más es mejor” puede ser contraproducente, sobre todo cuando se reemplazan alimentos integrales por suplementos o polvos.
Expertos alertan por consejos sin respaldo científico
Arch Mainous, de la Universidad de Florida, señaló que la dependencia de figuras de internet sin formación científica genera desinformación y erosiona la confianza en los profesionales de la salud. Las recomendaciones generales establecen una ingesta diaria de entre 25 y 38 gramos de fibra, según edad y sexo, y una dieta proteica equilibrada que incluya lácteos, legumbres y carnes magras.
Los especialistas precisaron que aumentar el consumo de fibra de forma abrupta puede provocar reacciones gastrointestinales adversas. Asimismo, subrayaron que no existen soluciones únicas válidas para todos los organismos.





