El filósofo español José Antonio Marina advierte que decirles a los jóvenes que la felicidad es fácil de alcanzar es el mayor error educativo y una causa clave del aumento de adicciones.
Felicidad sin esfuerzo como origen del problema
En su libro La vacuna contra las adicciones, Marina desarrolla por qué adolescentes sin problemas aparentes terminan desarrollando dependencia hacia sustancias o conductas. El filósofo señaló que el sistema educativo ha transmitido la idea de que la felicidad es el único objetivo importante y que lograrla resulta sencillo, un mensaje que choca con la realidad cotidiana.
Indicó que, si a un menor se le hace creer que tiene derecho a obtener todo lo que desea de forma inmediata, luego resulta contradictorio exigirle esfuerzo y paciencia. Según explicó, esa brecha favorece la búsqueda de recompensas rápidas, como el consumo de alcohol, tranquilizantes o el uso constante de dispositivos tecnológicos.
El autor describió a muchos jóvenes como personas que se derrumban con facilidad ante las dificultades y que, en lugar de enfrentarlas, recurren a mecanismos de alivio inmediato. A su juicio, esa fragilidad tiene raíces directas en los mensajes que han recibido desde su formación.
Tecnología que reduce el esfuerzo intelectual
En el pódcast El Sentido De La Birra, conducido por Ricardo Moya, Marina expresó preocupación por el uso intensivo de la tecnología. Afirmó que las herramientas digitales resuelven muchas tareas cotidianas, pero a un costo: “Una de las chapuzas evolutivas de nuestro cerebro es que es perezoso y, si ve resuelto el problema, pues no se esfuerza”.
Asimismo, precisó que las redes sociales y otras plataformas captan principalmente la atención involuntaria, lo que dificulta el desarrollo de la atención voluntaria. Para Marina, esa capacidad es esencial para dirigir el pensamiento y resolver problemas de manera consciente.
Inteligencia centrada en resolver, no en acumular
En distintas intervenciones públicas, el filósofo ha defendido una concepción de la inteligencia orientada a la resolución de problemas más que a la acumulación de conocimientos. Desde esa perspectiva, planteó que cada generación enfrenta desafíos distintos y necesita desarrollar habilidades que le permitan responder a ellos con criterio, resiliencia y capacidad de análisis.





